El fosfato monocálcico se utiliza en el sector de la alimentación animal como materia prima mineral en mezclas destinadas a aves de corral, cerdos, ganado vacuno y otras especies de animales de granja. Aporta fósforo y calcio en forma soluble, complementando el contenido de estos elementos en la formulación.
El fosfato monocálcico de calidad alimentaria también se utiliza en premezclas mineral-vitamínicas y en piensos compuestos terminados, donde sirve para equilibrar el contenido de fósforo y calcio en la composición mineral del pienso.