El ácido cítrico como aditivo alimentario funciona como E330. Es un excelente conservante que se añade a los productos enlatados y en conserva para mantenerlos frescos. También sirve como aglutinante y espesante en salsas, cremas, jaleas, mermeladas y confituras. En repostería y productos horneados, mejora el poder leudante del bicarbonato. También es un ingrediente importante en la producción de queso y cerveza.
El ácido también se utiliza en otras industrias: como ablandador de agua en detergentes y jabones, y como fertilizante en la agricultura.
También puede añadirse a los piensos, ya que tiene un efecto positivo en el rendimiento de los pollos de engorde y en la mineralización de los huesos, así como en un mejor crecimiento de los destetados. Gracias al ácido cítrico, los piensos se mantienen frescos durante más tiempo.
En la industria farmacéutica, se encuentra en suplementos dietéticos y en la formulación de medicamentos. El ácido cítrico enmascara su sabor amargo, también tiene propiedades efervescentes y funciones estabilizadoras.
El ácido cítrico también se utiliza mucho en la fabricación de cosméticos. Como tiene un efecto blanqueador, se puede encontrar en cosméticos para pieles con manchas. Actúa como antioxidante y prolonga la vida útil de los cosméticos.