La caseína ácida alimentaria se utiliza en la producción de quesos procesados, productos de queso untable, postres lácteos y alimentos funcionales. También sirve como emulsionante o estabilizador en diversas aplicaciones de alimentos procesados. Por su capacidad gelificante y su alto contenido en proteínas, es adecuada para suplementos proteicos y productos dietéticos.
La caseína digerida ácidamente también puede utilizarse fuera de la industria alimentaria, por ejemplo, en la producción de adhesivos técnicos, materiales biodegradables, revestimientos o aditivos industriales en los que las propiedades aglutinantes y estructurantes son cruciales. Su funcionalidad y pureza la convierten en una valiosa materia prima para aplicaciones especializadas.